Uveítis, ¿Qué es?

Síntomas

Uveítis

Referencias:
  1. https://inforeuma.com/enfermedades-reumaticas/uveitis/ Consultado en mayo de 2018.
  2. https://inforeuma.com/conocimientos-basicos-de-las-uveitis-y-otros-cuadros-de-inflamacion-ocular/  Consultado en mayo de 2018.

¿Qué es la Uveítis? 1

La Uveítis es la inflamación de la capa media del ojo, situada entre la esclerótica por fuera y la retina por dentro, que afecta al iris, cuerpo ciliar, la pars plana y/o la coroides. A veces, por extensión, puede afectar también a la retina.

 

¿Qué tipos de Uveítis hay?

La Uveítis puede clasificarse según su etiología en cinco grandes grupos: idiopáticas, enfermedades de etiología autoinmune, infecciones, síndromes primariamente oculares, y síndromes de enmascaramiento que abarcan multitud de procesos entre los que destacan los tumores. En este último caso, la Uveítis sería una extensión ocular de un tumor primario.

En este sentido, la Uveítis se considera idiopática en casi la mitad de los casos lo que significa que no se presenta en el contexto de ninguna otra enfermedad y que su causa es desconocida. Sin embargo, en la otra mitad de los casos su causa se puede diagnosticar y en cerca de una tercera parte de los pacientes la Uveítis se produce por una enfermedad reumática, entre las que se encuentran: artritis idiopática juvenil, espondilitis anquilosante, artritis psoriásica, artritis asociada a enteropatías, artritis reactiva, enfermedad de Behçet, algunas vasculitis sistémicas y sarcoidosis, entre otras.

 

¿Qué síntomas tiene?

En general, los principales síntomas son parpadeos excesivos, visión borrosa, alta sensibilidad a la luz o rojez y dolor en los ojos.

  • La Uveítis anterior suele cursar con dolor, enrojecimiento ocular y fotofobia de aparición más o menos brusca; pocas veces existe disminución de la agudeza visual y, si aparece, suele ser leve.
  • En la Uveítis posterior existe disminución de la agudeza visual, visión de “moscas volantes” y ocasionalmente fotofobia; por el contrario, no suele existir dolor ni enrojecimiento ocular. 1

¿Qué tratamientos hay? 2

 

Para establecer el tratamiento correcto es fundamental determinar la región del ojo afectada, según lo expuesto anteriormente, e intentar conocer la causa de la Uveítis. Pero, aunque la causa no se sepa se debe tratar la inflamación lo antes posible para evitar complicaciones a largo plazo.

 

Los tratamientos varían según la zona del ojo afectada.

 

Tratamiento de la Uveítis anterior: La Uveítis anterior es un proceso que generalmente tiene buen pronóstico, con excelente respuesta a colirios oculares de corticoides tópicos y midriáticos o ciclopéjicos. Los midriáticos son colirios que dilatan la pupila para dejar el ojo tranquilo pero alteran la visión y limitan la vida diaria. A pesar de ser un proceso benigno, se debe considerar una urgencia médica y no debe diferirse el tratamiento para evitar secuelas. Las gotas oculares hay que ponerlas de forma frecuente, sobre todo al inicio del episodio, según el grado de inflamación del ojo y se va retirando de forma gradual según indique el oftalmólogo, pero en general se debe mantener entre 4-8 semanas.

Ocasionalmente, en casos de inflamación muy intensa o de mala respuesta a los colirios se puede requerir una infiltración periocular de corticoides. La infiltración es un pinchazo que se realiza alrededor del ojo y que se hace en la consulta ambulatoria.

Hay un número reducido de pacientes que pueden tener brotes repetidos de Uveítis anterior y aunque el pronóstico de cada brote sea bueno, la visión mientras dura el tratamiento con los colirios que dilatan la pupila no es buena y los colirios de corticoides tópicos también pueden tener efectos secundarios en el ojo si hay que usarlos de forma muy frecuente. En estos casos se puede plantear un tratamiento con fármacos orales que han demostrado disminuir el número de brotes.

 

Tratamiento de la Uveítis posterior e intermedia: Este cuadro se trata de un tipo de Uveítis más grave, con posibilidad de ceguera si no se trata con premura.

Lo primero hay que descartar que la Uveítis no sea de causa infecciosa y después se inicia el tratamiento con corticoides orales en una dosis adecuada al grado de inflamación ocular y una vez se controla la inflamación se reduce de forma gradual hasta la mínima dosis que sea eficaz o se pueden suspender. Los corticoides pueden producir problemas como nerviosismo, aumento del apetito y de peso, etc. Por estos motivos es importante un seguimiento estrecho para minimizar estos problemas en todo lo posible.

Hay casos que no responden bien a los corticoides o tienen un nuevo brote al bajar la dosis, en esos casos se utilizan otros fármacos, los inmunosupresores, que ayudan a ahorrar corticoides y controlar la inflamación. Estos fármacos inmunosupresores se suelen mantener de forma prolongada y requieren un seguimiento muy estrecho por parte del equipo de oftalmólogos y reumatólogos que manejen la Uveítis para controlar los efectos secundarios que pueden producir.

En los últimos años se están utilizando fármacos biólogos demostrándose su utilidad en casos graves que comprometen la visión.

Con todos estos tratamientos lo que se intenta conseguir es un control rápido de la inflamación para que no dañe estructuras importantes del ojo que dejen secuelas en la visión y evitar los brotes de inflamación repetidos.

 

 

Algunos consejos que pueden ser útiles 2

 

  • Uso de lentillas y gafas. Durante los brotes de Uveítis no se permite el uso de lentillas. Las gafas se pueden utilizar sin ningún problema. Una vez pasado el brote y cuando la enfermedad está inactiva se pueden utilizar de nuevo las lentillas.
  • Dejar el tabaco. Fumar de forma regular hace que la probabilidad de que una persona padezca esta enfermedad a lo largo de su vida se vea aumentada hasta dos veces, así como agravarla en las personas que ya la sufren. Los cigarrillos contienen radicales libres que pueden llevar a la inflamación vascular o al desarrollo de enfermedades sistémicas, dos de los desencadenantes de la Uveítis.